El mercado espera cambios en el dólar, teme por la sequía y mira un número mágico

0
19

Al fin de cuentas todo se resume en cuántas reservas le quedan al BCRA para atravesar el desierto de los próximos meses. El número mágico es 999. Pero no el número invertido maléfico, sino que todo está en función de que alcancen los dólares del “dólar soja” hasta marzo.

Ni que hablar que en enero hay que pagar los cupones de los bonos del canje de Guzmán. Por eso el BCRA tiene que vender menos de u$s1.000 millones por mes. Al ministro Massa, que ya fue bautizado como Caruso Lombardi, porque sólo viene para evitar el descenso, o sea, la crisis terminal, ya los sub-60 lo apodan “Pipo Mancera”, sacando de la galera todo tipo de cotillones, como el dólar Coldplay, el Qatar, el Tecno, el Turista extranjero, etc., etc. Todo piñata, nada consistente.

Encima, el panorama internacional se sigue enturbiando. Fue muy recomendado el artículo de Thomas Friedman en el New York Times (How China lost America) donde analiza no solo el éxodo de las multinacionales de China, sino cómo cambió la mirada de los estadounidenses sobre el gigante asiático: en 2012 un 40% tenía una visión desfavorable de China, hoy son el 80%.

Parte de la culpa se la adjudican a Xi Jinping. Lo cierto, explicaron en un zoom desde Wall Street, es que la administración Biden puso en marcha la guerra fría que inició Trump, y ahora el peligro es que se espiralice o deje de ser fría. El mundo cambió, fue la sentencia. Habrá que estar preparados, aconsejaron.

Obvio que se habla de la sequía y cómo va a pegar en el verano, por la menor oferta de trigo, maíz, cerdo, pollo, verduras y legumbres. Pero también se habla mucho de la falta de insumos importados y de un probable ajuste del tipo de cambio.

A partir de los últimos movimientos del tipo de cambio oficial la gente de NEIX analizó la dinámica entre los instrumentos dólar linked y CER: el spread entre Boncer y Boli (dólar linked) es positivo, esto implica que el mercado espera una evolución del tipo de cambio nominal superior a la inflación para los primeros meses del año que viene.

El spread de rendimientos es de aproximadamente 650 puntos básicos. Este registro es el más alto de la serie. La misma dinámica se observa para los instrumentos con vencimiento en 2024, aunque el spread es menor (400 puntos). A partir de esto, queda por evaluar si es conveniente pagar deuda dólar linked o la deuda CER. De ahí que los analistas de NEIX sostienen que ante un escenario de elevada nominalidad es preferible un instrumento CER por encima de instrumentos como los duales o los dólar linked.

No obstante, considerando que el tipo de cambio sigue quedándose cada vez más rezagado frente a la inflación es que en la actualidad comienza a ser más atractivo tomar una posición en un dólar linked corto (TV23) y un bono CER de mayor duración (TX24). La depreciación real esperada en el spread de bonos compensa la apreciación que viene observándose en el TCRM. En caso de que uno quiera mantener una posición ligeramente parecida en el plazo de la inversión, es posible armar una cartera con una Lecer corta y TX24.

A pesar del estancamiento económico, los pases financieros no se detienen. El último es el protagonizado por Agustín Honig , managing partner de AdCap que ahora liderará Banza, la aplicación tecnológica de ahorro e inversiones. Honing, con más de 25 años de trayectoria en el sector financiero, ocupó distintas posiciones en el Banco BBVA y en MBA Lazard, en las áreas de Tesorería, Mesa de Dinero y Clientes Institucionales, hasta abrió la oficina local de Bearn Stearns, con el rol de Country Manager Argentina. En el 2009 fundó Adcap Grupo Financiero donde tuvo a su cargo el desarrollo regional del negocio en Colombia, Perú, Estados Unidos y Uruguay. Ahora Honing se ocupará de la expansión de la fintech Banza.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí