El preocupante dato de las prepagas por el que “pierden” contra los hospitales públicos

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Crecen las quejas por las demoras para atenderse con médicos particulares. Clarín comprobó que en algunas especialidades ya se consigue turno antes en un centro estatal.

En el consultorio más próximo nadie atiende, en el segundo, “la doctora tiene la agenda cerrada para pacientes nuevos hasta 2023”, y en el tercero “no atiende más el doctor”. Del cuarto teléfono contestan que “la agenda se habilitará a mediados de noviembre” y del quinto, esta vez a la red de centros propios de la prepaga, que “pruebe volver a llamar”.

Clarín reveló en abril que cada vez más médicos particulares dejan las cartillas y se vuelcan a la atención privada por los honorarios bajos que pagan las empresas de medicina privada. Casi seis meses después, el problema con los prestadores externos de las obras sociales y prepagas continúa, y los consultorios propios también están desbordados. De esa manera, crecen las demoras para conseguir turnos.

Las mismas empresas reconocen la crisis del sistema, que resulta en que, para algunas especialidades, ya es más rápido conseguir turno presencial en un hospital público. Por ejemplo, a través de la línea 147 del Gobierno porteño, Clarín solo tuvo que hacer un llamado para conseguir un turno con un médico clínico, en exactos 30 días en el hospital Pirovano.

“El Ministerio de Salud tiene que tomar cartas en el asunto”, opinó la presidenta de Acción del Consumidor (ADELCO), Claudia Collado, y señaló que “ya no se puede seguir culpando a la pandemia”.

Según estima la asociación, los plazos para conseguir turnos pasaron del mes y medio a un mínimo tres meses en promedio. En tanto, tres de cada diez llamados que recibió en el último mes ADELCO fueron por problemas de las prepagas y obras sociales.




Clarín comprobó que en el Pirovano, el turno con un clínico se consigue en solo un mes. Foto Fernando de la Orden / Archivo

“Lo único que cambió en estos seis meses es que las empresas (de medicina prepaga) recibieron permisos para aumentar las cuotas”, señaló. El próximo incremento, de 11,53%, será este mes e implicará una suba de casi el 90% en las cuotas en lo que va del año.

Fuentes del sistema privado de salud reconocieron a este diario que “efectivamente existen demoras en los turnos”, pero aseguraron que es un “fenómeno multicausal” derivado de tres variables:

  1. Desfinanciamiento económico: las prepagas tienen, según la fuente, una “inflación propia” en relación a los avances en tecnologías médicas que es de un 7% anual y “un atraso respecto a la inflación” general del país que va del 35 al 40 por ciento en los últimos seis años. Esto deriva en la desactualización de honorarios de los médicos, que se van o en muchos casos, cobran “copagos blue” para continuar atendiendo.
  2. Efecto pandemia: “El sistema está estresado”, según la fuente, por la mayor complejidad en la atención de pacientes producto del subdiagnóstico de enfermedades en 2020 y por el aumento de demanda producto de controles post-Covid y enfermedades derivadas del mismo virus.
  3. Prestaciones requeridas: “El promedio de cuota de una prepaga es de 60 dólares a cambio oficial y eso incluye un montón de obligaciones del Plan Médico Obligatorio (PMO), que cada vez ‘obliga’ a atender más patologías e incorporar más prácticas o servicios, pero sin decir nunca cómo financiarlas”.

Cinco meses de espera

Las demoras en los turnos varían según la especialidad. Para conseguir una consulta con un dermatólogo con el plan más alto de una prepaga del segmento top, Alejandra tuvo que hacer seis llamados. Los primeros cuatro, en consultorios particulares, no tenían turno o recién lo daban a tres meses. El quinto, con una clínica propia, tenía para dentro de 60 días. Y recién en el sexto consiguió un sobreturno.

El electrocardiograma forma parte del chequeo cardiovascular básico. Foto Shutterstock.


El electrocardiograma forma parte del chequeo cardiovascular básico. Foto Shutterstock.

Norma, que tiene otra prepaga de las más exclusivas, programó un control post-Covid con su médico clínico de cabecera, que recién tenía disponibilidad a tres meses. Le canceló el mismo día, por lo que sacó un nuevo turno en otro consultorio. Hizo la reserva con demora de dos meses y le avisaron media hora antes que se había suspendido también. Logró un sobreturno, tras rogar a un médico conocido -ya iban 5 meses de espera- y la atendieron a las apuradas.

Otros testimonios que llegaron a Clarín dan cuenta de que un turno con un ginecólogo se consigue en un mes en un hospital porteño y en mínimo un mes y medio en una prepaga, y que con un traumatólogo no hay disponibilidad en ningún caso.

Los reclamos crecieron un 23%

La Asociación de Defensa de los Consumidores y Usuarios de la Argentina (ADECUA) informó que las consultas que reciben por prepagas ya superan a las vinculadas con instituciones financieras, telecomunicaciones y planes de ahorro. ¿Los principales motivos? Falta de cobertura de prestaciones, cumplimiento parcial o defectuoso, falta de procesamiento de baja del servicio y “demora excesiva” para el cumplimiento.

Por su parte, Defensa de las y los Consumidores, dependiente de la Secretaría de Comercio, informó que los reclamos de afiliados de prepagas entre enero y julio crecieron 23% con respecto a 2021 y 60% contra el mismo período de 2020. Clarín consultó a la Superintendencia de Servicios de Salud, pero no recibió respuesta.

Para Luis Japas, secretario adjunto de la Asociación de Médicos de la Actividad Privada (AMAP), “la situación es muy delicada” y apuntó que “el costo de la salud crece año a año”, pero mientras ciertos “actores se quedan siempre con la parte más grande de la torta”, los médicos son “la variable constante de ajuste”.

Japas ejemplificó que “la empresa de medicina prepaga número uno paga hoy un valor promedio por consulta de $ 1.700. Si tenemos en cuenta que en la mayoría de los casos, un 35% de la consulta se va con la recaudación impositiva, le quedarían al médico unos $ 1.100″.

Y continuó: “El valor del alquiler del consultorio en CABA es de unos $ 1.000 la hora. Si el paciente es de primera vez y su caso es complejo, le puede demandar al médico toda una hora de atención, por lo cual su ganancia neta será de solo $ 100 por la consulta, que cobrará a los 30-60 días“.

Además, si el consultorio está radicado en la provincia de Buenos Aires, “habrá que descontarle el costo fijo de matriculación provincial y el aporte obligatorio a la caja jubilatoria, que a la fecha ronda los $ 18.000 mensuales. Como se ve, es un problema netamente matemático: los números no dan“, resaltó.

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