La Justicia condenó a 30 años de prisión al hombre que en 2021 mató a una mujer de 27 años luego de golpearla y abusarla sexualmente, meter el cuerpo en una tarrina y arrojarlo en el arroyo Pantanoso.

Según informó la Fiscalía General de la Nación en un comunicado, “la víctima fue sometida por un tiempo prolongado a una situación de tortura psicológica, visualizando el fatal desenlace que se aproximaba, sin posibilidad alguna de defensa“.

Tanto el hombre como la mujer coincidían en la misma boca de drogas, ella era trabajadora sexual y él era su cliente que le pagaba con dinero o drogas. “Días antes del homicidio se había suscitado una discusión entre ambos, donde el condenado había proferido fuertes amenazas hacia la víctima“, señaló la Fiscalía.

Según recordó el fiscal Schubert Velázquez en la audiencia judicial de 2022 a cuyo registro accedió El Observador, el motivo del homicidio fue que que la mujer le raspó una pipa a Chopo –como apodan al señalado por el crimen– y tomó “una minúscula” cantidad de pasta base

“La China”, una amiga de la mujer, sabía que eso había desencadenado una ira desmedida de parte del hombre y por eso, cuando él la invitó a consumir con él, le pidió que no fuera. Pero ella ignoró la advertencia y fue con él a su casa. 

El ahora condenado, según la teoría fiscal, la ató desnuda de pies y manos y le tapó la cara con un trapo. Pidió ayuda a los gritos durante un buen rato y la única que se acercó fue “China”, quien pudo ver todo lo sucedido por un agujero de la precaria vivienda.  

Ese 29 de diciembre, tres testigos vieron un tanque negro de plástico flotando a dos metros de la orilla del arroyo Pantanoso. Lo abrieron y encontraron el cuerpo de la mujer, descompuesto. Vestía únicamente ropa interior y un paño envuelto en la cabeza.

El hombre fue condenado por el delito de homicidio muy especialmente agravado además de por autoevasión dado que intentó fugarse cuando fue detenido.

 

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